Friday, October 14, 2005

Mi preciosa

"No te preocupes por lo que no he dicho ni por lo que nunca deseas escuchar"
Waltson seguía recitando esas líneas dentro de su cabeza. Y también la respuesta a ellas. Y las líneas que seguían en la conversación jamás hablada. Una y otra vez las repasaba y podía escuchar la voz ajena a su persona. Pero rara vez hablaba. Dentro de su cabeza se encontraba abstracto en su pensamiento sonoro, formulando supuestos cada segundo, opuestos pero muy similares a los anteriores. Eventualmente se encontraba con sus sentidos y salía de su trayecto mental para darse cuenta que conversar con otra persona había perdido todo sentido.

Nunca faltó a su reloj y lo que es peor a su clase. Celone estaba condenada a las manecillas y a los temas inevitables. Bastaba sólo una vez para jamás fueran tocados por la misma persona (aunque con relativa frecuencia surgía la rara excepción de alguien que rompía dicha regla.) Constantemente llegaban nuevas personas y era la única fuente del jardín. Aún así, se preguntaba ¿Por qué?

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