Pequeño esfuerzo
Si te fumo en pequeñas dosis,
tal vez me convenza no soy un adicto
que no te busco a todas horas
que puedo vivir un segundo sin pensar en ti.
Si te olvido por un segundo,
-un segundo es bastante-
podré olvidarme dós o tres,
tal vez llegue a olvidarte un minuto.
Si te sueño una noche más,
despertando con la almohada entre brazos...
con tus labios en mi boca...
con tu aroma en las sábanas...